¿Qué pasa un martes 13 como hoy?


En una fecha como la de hoy, que es martes 13, puede pasar de todo o puede que no suceda nada especial.

 

Ha un día como éste se la han atribuido mitos y cábalas, que son creencias y se le han acuñado frases como: “martes 13, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes” y muchas cosas más.

 

Quienes tienen la práctica de leer el Tarot, que es adivinación de cartas, dicen que el arcano 13 es la muerte y se representa con un esqueleto y una hoz; pero no solo es este año sino que el año tiene 13 Lunas nuevas.

 

Además de ser martes, el número 13, añaden los esotéricos, se asocia con la desgracia, pero es apenas un número, tan normal como cualquiera otro.

 

Al parecer, todo tuvo su comienzo en un antiguo dicho en Roma, el cual reza: “Giorno di Venere, giorno di Marte, non si sposa e non si parte”, lo que significa: “Día de Venus, día de Marte, no hay que casarse ni partir de viaje”.

 

En la antigüedad, los planetas que se veían a simple vista -es decir, hasta Saturno- fueron bautizados con el nombre de determinados dioses, que a su vez designaron los días de la semana: así, viernes proviene de Venus, la diosa del amor; y martes, de Marte, dios de la guerra.

 

Otras coincidencias es que el capítulo 13 del libro de Apocalipsis, en la biblia, habla de la venida del anticristo y la bestia, la famosa confusión de lenguas en la Torre de Babel habría ocurrido un martes 13 y, en la última cena, estaban 13 comensales y uno de ellos, Jesucristo, terminó crucificado en  un madero.

 

La religión católica vinculó el 13 con Satanás, al igual que el 666, al sostener que representaba la rebelión contra la autoridad de Dios, debido a que la Masonería -a la que se le atribuyó el propósito de destruir el poder de la Iglesia- adoptó el 13 como su número simbólico.

 

Al 13 se le ha atribuido un efecto catastrófico, hasta el punto de que hay edificios que no bautizan un piso con ese número, pero es una creencia equivocada porque podría ser otra cifra como 7, o el 9, o cualquiera otro.

 

El presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, que era masón, hizo poner al billete de dólar una pirámide de 13 escalones; y los masones que construyeron las oficinas públicas de Washington, ubicaron su Casa del Templo a 13 cuadras al norte de la Casa Blanca, para ‘iluminar’ con su influencia al gobierno.

 

En realidad el martes 13, no tiene nada particular. Solamente hay prevenciones de los que creen en supersticiones y en poderes oscuros.


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